Avanzan los trabajos destinados a la reubicación y puesta en valor de “La Golondrina”, una de las viviendas históricas vinculadas a los primeros años de Villa Gesell. La casa, construida en 1940 por iniciativa de Carlos Gesell, fue donada en 2015 por el vecino Bruno Percassi.

El Municipio, con la colaboración de comerciantes y del Centro de Residentes Bolivianos del Estado Plurinacional de Bolivia en Villa Gesell, lleva adelante las tareas para trasladar la vivienda al Pinar del Norte, donde se incorporará al conjunto del casco histórico, a pocos metros de su emplazamiento original.

Luego de los trabajos de replanteo, se realizó el llenado de la platea con 12 metros cúbicos de hormigón, con la colaboración de la hormigonera TYF y mano de obra coordinada a través de la colectividad boliviana, encabezada por su presidente, Jesús Contreras, y el concejal Carlos Cuellar.

La obra está a cargo del arquitecto Alexander Pitt, quien obtuvo el primer lugar en el concurso organizado por el Colegio de Arquitectos para el proyecto. La platea funcionará como base para la colocación de los paneles de la vivienda, debido a que se trata de una construcción prefabricada. Esta será la próxima etapa de los trabajos.

Una vivienda ligada a los orígenes de Villa Gesell

“La Golondrina” fue construida por iniciativa de Carlos Gesell para ser destinada al alquiler. Se encontraba a unos 200 metros de su vivienda, actual Museo Histórico, y recibió ese nombre a partir de la idea de que los turistas llegarían durante los primeros meses de clima cálido y partirían con la llegada de los primeros fríos, al igual que las golondrinas.

Para promocionar la vivienda, Gesell publicó un aviso en el diario La Prensa de Buenos Aires, en el que destacaba su ubicación “frente al mar, hermosa playa”. Emilio Stark respondió a aquel anuncio y llegó en febrero de 1941 junto a un grupo de pescadores, experiencia que describió como las mejores vacaciones de su vida.

A su regreso a Buenos Aires, Stark comenzó a recomendar Villa Gesell entre sus conocidos, dando origen a la frase “Villa Gesell es el balneario que se recomienda de amigo a amigo”. Posteriormente se radicó en la ciudad y es reconocido como el primer turista de Villa Gesell.

La recuperación y el nuevo emplazamiento de “La Golondrina” permitirán incorporar este bien patrimonial al circuito del casco histórico y del bosque fundacional, fortaleciendo el acceso al patrimonio local desde una perspectiva cultural y educativa.

De esta manera, la puesta en valor de la vivienda busca preservar y transmitir a las nuevas generaciones una parte significativa de la historia y de los orígenes de Villa Gesell.